05/07/2016

La casa de VICTORIA OCAMPO en Barrio Parque

HISTORIA DE LA CASA DE VICTORIA OCAMPO

victoria

“Me gustan las casas vacías de muebles e inundadas de luz. Me gustan las casas de paredes lacónicas que se abren, dejando hablar al cielo y a los árboles”. (Victoria Ocampo)

En 1928 Victoria Ocampo encarga a Alejandro Bustillo una casa en Barrio Parque con un concepto arquitectónico innovador para la época, inspirada en el estilo racionalista de Le Corbusier.

Antes de diseñar la casa de Rufino de Elizalde, le encarga a un constructor una casa en Mar del Plata. “Fue en ese momento cuando me apasioné por la arquitectura moderna y me interesé por Le Corbusier. La casa que, en efecto construí en Mar del Plata con un simple constructor que, por lo demás, gustó a Le Corbusier, fue hecha de acuerdo a mis indicaciones, tanto por fuera como por dentro. Yo la quería absolutamente simple, absolutamente desnuda. Quería recomenzar todo lo relativo a la arquitectura y al amoblamiento a partir de cero, después de haber hecho tabla rasa cono todo lo que había aceptado hasta ese momento.” (1) (1) Ocampo, Victoria. Autobiografía IV

En Buenos Aires, Victoria le pide a Le Corbusier que le diseñe el boceto de una casa para un terreno que finalmente no compra. Cuando consigue el terreno de Rufino de Elizalde, decide encargarle el proyecto a Bustillo.

Bustillo no se sintió a gusto con el proyecto, su estilo por excelencia era el neoclásico francés, “Victoria era una coqueta que siempre se salía con la suya. Esta casa parece una maquette con jirafas, por ese motivo no la firmé.”

En los años 20 en Argentina no existían todavía edificaciones racionalistas, el obelisco, el Cavanagh, el Gran Rex, fueron todos construidos en la segunda mitad de los años 30. Cuando Victoria construyó la casa, Buenos Aires era una ciudad diseñada al estilo clásico francés.

La casa comienza a construirse en el barrio que el arquitecto y paisajista Carlos Thays diseño como Barrio Parque en 1912. Rápidamente la casa se convierte  en objeto de crítica de los vecinos y allegados a Victoria.

Con mi casa de Elizalde, otros, incluido mi padre, fueron menos benignos. Y ni te cuento de los vecinos: la odiaban. Temían que semejante adefesio les estropeara el naciente Palermo Chico. Yo estaba enamorada de la casa. En París compré las cortinas, las porcelanas. Era como si hiciera un ajuar de casamiento. Muebles auténticos. De gran firma o rústicos pero auténticos. Nada de imitaciones. Todo tenía sentido, nada librado a la improvisación. Así compré una mesa de caoba del siglo XVIII, un tapiz de Picasso, otro de Leger, un piano”, cuenta Victoria Ocampo en sus memorias.

“Adoré esa casa de Rufino de Elizalde como a ninguna. Me gustaba como arquitectura. Me gustaban los espacios y quería colmarla de objetos bellos, pero escasos. Nada superfluo o sin sentido. La arquitectura moderna me fascinaba. Tenía hambre de paredes blancas y vacías. Era una nueva manera de vivir.”

Le Corbusier no participó en la concepción del proyecto, aunque lo ponderó en su único viaje a Buenos Aires en 1929: “Es un fenómeno integral. Hay aquí una unidad formidable: un bloque único, homogéneo, compacto. Ninguna falla en la masiva fundición (…) Ella sola ha tenido el gesto decisivo en arquitectura, construyendo una casa que hace escándalo (…). Encontré en la casa de V.O obras de Picasso y Léger en el marco de un purismo que raramente he visto hasta ahora”.

El edificio está compuesto por varios volúmenes despojados de ornamentación. Las paredes se alzan en una serie de planos, de cuadrángulos y cubos desde un  solo pilar circular que arranca desde el pórtico central. El hall de entrada continua los planos luminosos de la fachada. El austero tratamiento de las superficies con una equilibrada proporción de llenos y vacíos, el manejo de la luz natural en los interiores y su fluida relación con el exterior, la continuidad espacial sin ornamentos, son rasgos que hacen a su modernidad.

En 1930 se funda en la casa la revista SUR, que se convertiría en una de las más importantes revistas literarias de la época. En 1931, en la escalera central de la casa, el fotógrafo Forero registró la histórica imagen del directorio fundacional de Sur. En esa foto están Francisco Romero, Eduardo Bullrich, Guillermo de la Torre, Pedro Henriquez Ureña, Oliverio Girondo, Eduardo Mallea, Norah Borges, Victoria Ocampo, Enrique Bullrich, Jorge Luis Borges, Ramón Gomez de la Serna, Norah Lange, María Rosa Oliver y Ernest Ansermet. Los salones de la casa eran un lugar de encuentro para   intelectuales y artistas de la época.

Tras la muerte de su padre, Victoria decide vender la casa y mudarse a Villa Ocampo en 1940.

Los nuevos dueños de la casa de Rufino de Elizalde tergiversaron la idea original y afrancesaron el interior, cargándolo de molduras, pero manteniendo la fachada.

La modelo Claudia Sánchez compró la casa en 1988. Cuando vio las fotos que mostraban los interiores originales decidió devolverles la austeridad con que había soñado su primera dueña.

En 2003, Amalita Fortabat, presidente del Fondo Nacional de las Artes, decide adquirir el inmueble para que pase a formar parte de los bienes patrimoniales del Estado. El proyecto de refuncionalización del edificio, realizado por Luis Benedit y Alejandro Corres, tuvo como principal desafío el traspaso de una construcción concebida como vivienda a un espacio de uso público, sin dejar de lado que la casa ya había sido modificada por la intervención de sucesivos ocupantes,

En primer lugar los arquitectos buscaron volver la fachada a su versión original, ya que el frente había sido alterado años atrás. Hay planos fidedignos de la documentación original producida por Bustillo que permitieron cumplir con este primer objetivo.

Para cumplir con las estipulaciones de este tipo de edificios se diseñaron  baños para el público, guardarropa, aire acondicionado y sistemas de seguridad. No se modificaron  los hogares de leña -piezas art-decó- ni los artefactos de iluminación embutidos en las paredes, así como tampoco los pisos de maderas, ni el conjunto de las habitaciones del segundo piso.

En 2005 la casa se abre al público como Casa de la Cultura del FNA con la finalidad de ofrecer un espacio de difusión para las producciones artísticas de nuestro país.

En las habitaciones del segundo piso se monta la Biblioteca Raúl Castagnino, donada por la familia del gran crítico teatral al FNA en 2008.

En planta baja se sitúa la librería, donde el público puede encontrar a la venta tanto las ediciones del FNA, así como los productos de otras editoriares.

En esta nueva temporada 2016, la programación de la Casa incluirá exposiciones de artistas de todo el país, muestras internacionales, ciclos de conversaciones con referentes culturales, artistas e intelectuales para reflexionar acerca de temas de actualidad, un ciclo de conciertos y presentaciones de libros. Se espera que los ganadores de los concursos del FNA de todas las disciplinas puedan promover y presentar sus obras en la Casa. La programación de la Casa se completa con un programa de residencias para escritores en alianza con instituciones de la talla de la Casa de José Saramago en Lisboa. La Casa de Victoria Ocampo será una casa amiga, una casa anfitriona, un espacio que convoque a artistas, a referentes de las artes, de la escritura, a diseñadores, artesanos, intelectuales. Un espacio que potencie y expanda el espíritu creativo.

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Una respuesta a “La casa de VICTORIA OCAMPO en Barrio Parque”

  1. […] Cuentan que esa casa, inspirada en la estética del famoso arquitecto Le Corbusier, perteneció a Victoria Ocampo. En el lugar vivieron varias familias famosas, y entre ellas un presidente. Hoy la casa está totalmente reconstruida, y pueden visitarse sus instalaciones. Para conocer más sobre esta historia puedes leer aquí […]